En un sector como el logístico, donde cada euro cuenta y la competencia es feroz, la rentabilidad se ha convertido en un objetivo estratégico. No basta con mover mercancía de un punto A a un punto B. Hoy, ser rentable implica hacerlo con eficiencia, agilidad, control y previsión. La presión del mercado, la demanda creciente de entregas más rápidas y precisas, así como la necesidad de cumplir con normativas medioambientales, exigen un enfoque más inteligente en la gestión de operaciones. Pero, ¿cómo se consigue esto en la práctica? ¿Qué herramientas están ayudando a las empresas del sector a operar con márgenes más sostenibles? La respuesta está en la optimización, la digitalización y la visión integral del negocio, que permita anticiparse a los problemas y no solo reaccionar ante ellos.
¿Qué entendemos por rentabilidad en logística?
La rentabilidad en logística no se limita a reducir costes, aunque ese sea uno de sus pilares fundamentales. También tiene que ver con cómo se gestionan los recursos humanos y materiales, cómo se minimizan los errores, cómo se utiliza la información disponible para tomar decisiones acertadas y cómo se consigue un equilibrio entre coste y calidad en el servicio ofrecido. Una logística rentable es aquella que está preparada para escalar, para adaptarse a cambios repentinos en la demanda, para operar sin interrupciones y para mejorar continuamente sus procesos internos.
Una operación logística rentable es aquella que consigue:
- Minimizar gastos sin comprometer la calidad del servicio ni afectar la experiencia del cliente final.
- Mejorar la productividad y reducir el tiempo invertido en tareas repetitivas o administrativas que no aportan valor directo.
- Aprovechar la información y los datos en tiempo real para tomar decisiones más inteligentes y basadas en métricas claras.
- Adaptarse al crecimiento o a cambios en el mercado sin aumentar los costes proporcionalmente, manteniendo la eficiencia operativa.
Principales factores que afectan la rentabilidad logística
Costes operativos elevados
El combustible, el mantenimiento de flotas, el coste de los recursos humanos o el espacio de almacenamiento son elementos que tienen un gran impacto en la cuenta de resultados de cualquier operador logístico. Muchas veces, estos costes aumentan por falta de planificación, por redundancias en tareas, o por procesos manuales que podrían automatizarse fácilmente con el uso adecuado de tecnología. Además, no considerar el impacto de costes ocultos —como los errores de entrega, los tiempos de espera o la mala gestión de la documentación— puede afectar significativamente a la rentabilidad final del negocio.
Falta de visibilidad en la cadena de suministro
No saber qué está ocurriendo en tiempo real es uno de los principales frenos para la rentabilidad en logística. Cuando no se tiene trazabilidad clara de los envíos, del inventario o del estado de los pedidos, los errores aumentan y los recursos se desperdician. Además, esta falta de visibilidad genera incertidumbre, ralentiza la toma de decisiones y afecta directamente al nivel de servicio ofrecido. Una buena visibilidad permite anticiparse a problemas, redistribuir recursos y ajustar procesos de forma más ágil y eficiente.
Ineficiencias en transporte y almacenaje
La carga de vehículos sin optimizar, las rutas mal planificadas, los tiempos muertos, el exceso de stock o la subutilización de espacio en almacenes son prácticas que, aunque comunes, representan grandes fugas de rentabilidad. Estas ineficiencias suelen derivarse de una falta de planificación basada en datos, de una coordinación deficiente entre departamentos o de la ausencia de herramientas tecnológicas que permitan gestionar de forma centralizada todos los recursos logísticos disponibles.
Estrategias para aumentar la rentabilidad logística
Digitalización y automatización de procesos
La automatización de procesos logísticos es una de las formas más directas y efectivas de mejorar la rentabilidad. Tareas como la generación de documentación, el seguimiento de envíos, la facturación o la gestión de inventarios pueden ser realizadas con mayor rapidez y precisión mediante sistemas integrados. Esto permite reducir errores, minimizar tiempos improductivos y liberar a los equipos humanos para que se centren en tareas de mayor valor. Además, la digitalización facilita la trazabilidad de cada proceso, generando históricos de datos que pueden utilizarse para mejorar continuamente la operativa.
Optimización del transporte y las rutas
Reducir kilómetros innecesarios, combinar cargas de forma eficiente, prever la demanda en función de patrones históricos o evitar rutas poco rentables es vital para contener costes y aumentar la rentabilidad. Hoy, los ERP para transporte como el terrestre de ClickAndCargo permiten planificar rutas inteligentes, optimizar la asignación de vehículos y mejorar la gestión de los tiempos de conducción. Esto se traduce en menos consumo de combustible, menor desgaste de los vehículos y una mejora directa en los márgenes por operación.
Mejora en la gestión de inventarios
Un stock descontrolado es uno de los enemigos silenciosos de la rentabilidad logística. Tener demasiado inventario genera costes de almacenamiento, riesgo de obsolescencia y consumo de recursos innecesarios. Tener poco, genera roturas de stock, retrasos en la entrega y pérdida de ventas. La clave está en encontrar el equilibrio justo, algo que solo se consigue con una gestión de inventarios en tiempo real, apoyada en tecnología SGA integrada dentro del ERP logístico. Esta integración permite conocer con precisión qué hay, dónde está y cuánto se necesita, facilitando una toma de decisiones más eficiente.